Maestro Merlín
Vuestro Padre que está en los cielos, que es mi Padre, que es el Padre de todos, me ha encomendado estar a vuestra merced permanentemente. Son muchos los atajos que un ser humano necesita dar permanentemente para no desviarse, para no desviar la luz, para no desviar el camino. Desde que vuestras almas, vuestros espíritus y vuestras mentes resolvieron hacer caso al Mandato Divino y a la Voluntad Divina de estar unidos para la conservación de la Ley Divina y para ayudar a la humanidad, muchos seres de Luz permanentemente estamos cerca de vosotros. El trabajo remunerativo llega permanentemente, no a grandes volúmenes, pero tenéis lo necesario. Hoy no habéis hecho la Meditación de la Abundancia, debéis vencer la dificultad del cansancio y del sueño en la mañana para hacerla. Debéis dormir más temprano, debéis acomodar mejor vuestros horarios, es muy necesario que no os quedéis sin hacer ninguna meditación, en ningún momento, en ningún día de vuestra existencia.
Subid vuestras manos y sentid que la Luz inmensa Divina del Padre os acompaña, traed la luz, traed la Verdad, traed la Riqueza, traed vuestra Sexualidad permanentemente divina, el Poder, el Amor, la Sabiduría y el Entendimiento, la Presencia de Dios, siempre.
Ya tenéis vuestro sitio, este vuestro sitio en mejor acomodación. A pesar de que permanentemente vienen cuadrillas completas de seres de luz a limpiar, hay algunas solideces que las deberéis sacar permanentemente con aseo, con intención, con el agua, con el fuego, y con vuestros Guardianes que ya son también vuestros Guardianes, los del espacio. Oh, amados hijos, no alberguéis en ningún momento en vuestro corazón, ni en vuestras vidas, ni aburrimiento, ni apatía, ni desorden. El desorden en pensamientos, en sentimientos, en acciones, en palabras. Manteneos siempre allí y allá, arriba y abajo, adelante y atrás, a la izquierda y a la derecha, es un constante detenimiento en la Conciencia. Estar conscientes permanentemente de que pensáis, de que hacéis, de que sentís, de que decís.
Para que el día, que ya cumplidos todos vuestros deseos, vuestras proyecciones de alma, mente, espíritu, físico, os encontréis con esa libertad que da la Luz, estar en la Luz y estar en la Libertad sin ninguna atadura de pensamientos, sentimientos, de palabras y acciones, todo en una sola dirección, la dirección del Padre.
Recibid este baño de Luz. El Padre os baña de luz, el Padre os acomoda en la luz, y subid con vosotros a la luz a todos los vuestros, y subid con vosotros a la luz a todos los que merecen estar en la luz. Extendeos en la luz, expandid la luz y cuando estéis haciendo la meditación sentid que la Luz os expande infinitamente.
Y hoy os dedicáis a expandir la luz y todos los días son de la luz y no le deis espacio nunca a nada que no sea la luz, a nada que no sea la verdad, a nada que no sea el amor, manteneos ricos en esta sabiduría divina, el entendimiento. Que vuestras posesiones materiales, que todo lo material que el Padre os regale lo conservéis con desapego, con desinterés, tomadlo todo en un arriendo, en un préstamo. Así es como vive un ser de luz, todo es prestado por el Padre. El Padre os regala todo, pero tomadlo todo como prestado para que vuestro corazón solo sea del Padre. Inundo de luz este recinto, inundo de luz vuestros caminos, inundo de luz vuestros destinos, inundo de luz vuestras Misiones.
Siempre estoy aquí y allá, me voy pero me quedo, soy vuestro amado Merlín.